La exposición a concentraciones altas de plomo (que con frecuencia se encuentra en el glaseado de las cerámicas, en los utensilios de cocina y las vajillas tradicionales mexicanas) puede ser tóxica tras unos periodos largos de manejo, informan investigadores canadienses. Hace mucho que los profesionales de salud pública son conscientes del problema, pero hace poco que la intoxicación con plomo de una mujer canadiense de 55 años lo resaltó. Con frecuencia usaba una vajilla que adquirió en México.