Chimeneas de varias plantas energéticas en Rommerskirchen (Alemania). / OLIVER BERG (EFE)Esta situación revela, según ha afirmado la OMM, "una mayor urgencia en la necesidad de una acción internacional concertada contra la aceleración y el cambio climático potencialmente devastador". "Sabemos sin ninguna duda de que nuestro clima está cambiando y nuestro tiempo es cada vez más extremo debido a las actividades humanas", ha remachado Michel Jarraud, el jefe de la institución, que ha apostado por "revertir esta tendencia" mediante la reducción de las emisiones de CO2 y demás gases de efecto invernadero.