Los estudios y la hipótesis se derivaron de las primeras observaciones, llegando a la conclusión de que el protozoario emite una toxina capaz de paralizar el sistema respiratorio de los peces susceptibles, como los “menhaden”, y que era el origen de la mencionada mortalidad porque la emisión produce una insuficiencia respiratoria primero, después ocurre una destrucción tisular cutánea que consume los tejidos de peces; los seis estados de la costa este de EU, donde se produjo la mortandad y los estudios, debían disponer de una respuesta rápida ante la presencia de los brotes, que muchos expertos pusieron en duda debido a que no pudieron aislar nada en sus experimentos debido a que la emisión tóxica parece depender de la cepa; así, los estudios continuaron hasta que en 2007 se logró identificar a satisfacción la toxina, que es muy inestable y al parecer está relacionada con una tinción del agua a la que se llama “marea roja”, agregando que el daño lo puede causar porque se reduce el oxígeno del agua, lo que no es raro que ocurra con frecuencia en las aguas de Virginia, aunque no reportó originalmente que los cambios de coloración fueran tóxicos al humano, aunque con el tiempo se ha obtenido un daño tóxico atribuible a ella y que tiene impacto en la salud humana, además de que algunos otros organismos similares se descubren cada día, a tal grado que se ha llamado al grupo “Organismos del Complejo de Pfiesteria” (OCOP’s) reportados generalmente en aguas saladas del Golfo de México, así se han encontrado 39 personas de Maryland, cuatro en Virginia y que han presentado enfermedad en piel, aparato digestivo, respiratorio y de memoria, sin participar otro problema de salud conocido que justifique los síntomas, excepto su presencia de exposición a las aguas que contenían OCP’s, que los médicos denominaron “Síndrome Asociado a Estuarios”, que se evita nadando en lugares donde han aparecido peces muertos o evitando comer pescados u ostiones sacados de áreas donde existe mortandad, los que además parecen estar pelándose y tener heridas con sangre.