Alexander Litvinenko fue envenenado con polonio a través de un té contaminado que tomó en un céntrico hotel de Londres.————————————————————————————-Miércoles 1 de noviembre de 2006. Un fresco día de otoño en Londres. La capital se estaba preparando para un fin de semana soleado.Alexander Litvinenko es captado por cámaras de seguridad camino a encontrarse con excolegas de la inteligencia rusa.Las imágenes lo muestran saliendo de plano para entrar al conocido Millennium Hotel en Mayfair, en pleno corazón diplomático de Londres.Dentro del hotel Litvinenko se tomó un té, con polonio radiactivo.22 días después, estaba muerto.¿Quién lo mató y por qué? Una fuente de inteligencia le dijo a la BBC que fue asesinado bajo las órdenes del estado ruso, por realizar acusaciones directas contra el presidente y su exjefe en la inteligencia rusa, Vladimir Putin. El Kremlin niega cualquier relación con el tema.
"Cuando lo vine a ver estaba exactamente como se ve en la foto que salió en los diarios", recuerda su mujer, Marina."Cuando lo vine a ver estaba exactamente como se ve en la foto que salió en los diarios. Desde entonces nunca más se levantó de la cama. Estaba muy, muy débil. Trató lo más posible de darle información a la policía".John Goldstone, jefe de la unidad de Cuidados Críticos de UCLH recuerda la cantidad de visitantes poco comunes que recibió el hospital durante la estadía del exespía."Había una mezcla de individuos. Un montón de gente en trajes. Había oficiales de policía, pero también había gente que probablemente eran miembros de los servicios de seguridad", cuenta Goldstone.El hematólogo Amit Nathwani fue uno de los principales miembros del equipo médico de Litvinenko. "Sus órganos vitales comenzaron a ser destruidos en un patrón secuencial. Primero su hígado, luego rápidamente sus riñones y su corazón. Estábamos en una carrera, tratando de descubrir la causa antes de que otros órganos fueran atacados".Tras 18 días en el hospital, su condición seguía siendo un misterio. Como último recurso, decidieron enviar una muestra de orina y una de sangre al ultra secreto centro de desarrollo nuclear de Aldermaston, al oeste de Londres.Los científicos de Aldermaston están más acostumbrados a trabajar con armas nucleares, pero usaron su experiencia para buscar veneno radiactivo.Primero utilizaron una técnica llamada espectroscopia gamma, que consiste en pasar energía para buscar elementos radiactivos que emiten rayos gamma. Cada elemento tiene una señal única a un nivel de energía particular.Los resultados parecían negativos, excepto por un pequeño aumento por encima de los niveles de base. Por pura casualidad otro científico, que había trabajado en las primeras décadas del programa de bombas atómicas británico escuchó al pasar la discusión de sus colegas. Lo reconoció de inmediato: la pequeña señal de rayos gamma correspondía a polonio-210, un componente vital de las primeras bombas nucleares.De pronto, todo hizo sentido. Por eso la radiación había pasado desapercibida en el contador Geiger del hospital: el polonio-210 emite una fuerte radiación de rayos alfa, pero muy poca, prácticamente nula, de rayos gama.Ian Shipsey, quien fue parte del equipo que descubrió la partícula de Higgs, le explica a la BBC que el polonio-210 es un fuerte emisor de partículas alfa. Produce muchísima energía, pero en lugares acotados, ya que puede ser bloqueada fácilmente por elementos como papel o piel. Así que es difícil de detectar. "El polonio es 100% mortal. De ser ingerido, destruye las células del cuerpo".La noche de ese día, miércoles 22 de noviembre, los doctores de UCLH fueron notificados de que el veneno probablemente era polinio-210. No había mucho que hacer. Al tomarse el té contaminado en el hotel Millennium, Litvinenko comenzó a ser asesinado de a poco, por dentro. No había vuelta atrás, ese té fue su sentencia de muerte.
Cuando se confirmó que el envenenamiento era radiactivo, Marina Litvinenko tuvo 20 minutos para tomar un par de cosas y salir de su casa.
Andrei Lugovoi es el principal sospechoso por el asesinato. Ahora es parlamentario y fue galardonado este año por Putin por servicio a la patria.
Putin era líder del brazo de inteligencia ruso cuando Alexander Litvinenko trabajaba allí.
Una de las razones por las que Litvinenko era persona non grata para el gobierno de Rusia fue su libro "Rusia dinamitada".