Imagen de archivo de un conjunto de patatas fritas cocinadas según la tradición belga de doble fritura: una primera en aceite vegetal, a 160 grados, y una segunda en grasa de vaca, a 180. Foto: EFE/Mónica Faro.
Imagen de archivo de unas personas que disfrutan de un cucurucho de patatas fritas (‘frites’) elaboradas según la tradición belga de doble fritura en Bruselas. Foto: EFE/Marina Valero
Imagen de archivo de una persona que obtiene patatas fritas recién salidas de la primera máquina expendedora completamente automática en Bruselas, Bélgica. Foto: EFE/Julien Warnand