.Varias partes de la equinácea son utilizadas para hacer preparaciones.Sin embargo, persisten dudas sobre sus beneficios. Cada tanto, se publica un estudio que afirma o niega que efectivamente reduce el riesgo de contraer un resfriado.
Algunas personas toman la equinácea para recuperarse más rápidamente de los resfriados.De las nueve distintas especies de equinácea –todas de la familia de la margarita– hay tres que son usadas muchas veces médicamente: la purpúrea, la pálida y la angustifolia, que es un poco más corta.Para complicar aún más las cosas algunas preparaciones usan la raíz, otras la flor, las hojas o la planta completa.Además, también se le exprime su jugo, se convierte en tintura seca y se usa en tabletas.Ni siquiera hay consenso sobre cuáles son exactamente los ingredientes en la equinácea que podrían prevenir o ayudar en la recuperación de un resfriado, o si la clave está en la combinación de los ingredientes.La planta tiene cuatro tipos de compuestos que pueden reforzar el sistema inmunológico: alquilamidas, glicoproteínas, polisacáridos y derivados del ácido cafeico.Sin embargo, no todas estas substancias se encuentran en cada especie de equinácea, ni en todas las partes de la planta.Por otra parte, los distintos estudios de investigación usan diferentes preparaciones lo cual dificulta su comparación.
Desde hace tiempo los indígenas norteamericanos han apreciado el valor de la planta por sus propiedades médicas.En algunos, las personas tomaron equinácea y luego se les expuso deliberadamente al virus del resfriado para ver si se infectaban.En otros, las personas tenían a la mano equinácea y recibieron instrucciones de tomarla en el momento que sintieran una picazón en la garganta o comenzaran a estornudar.Sus resultados fueron algo decepcionantes para quienes esperan evitar resfriarse.En el análisis de esos ensayos ninguno mostró, por sí solo, que la equinácea evitara los catarros.Sin embargo, en una nota más positiva, cuando se agruparon los resultados de los mejores estudios hechos con una mayor cantidad de personas, quienes tomaron equinácea tenían entre 10 y 20% menos probabilidades de contraer un resfriado.Los autores sugieren que quizás la razón de que esos efectos no se reflejaron en los estudios individuales es que estos incluyeron a pocas personas.Aún así, en los resultados agrupados persiste el problema de que los participantes en distintos estudios tomaron varias clases de equinácea.