Alertan que la nicotina, consumida de cualquier forma, prepara al cerebro para responder a la cocaína y la marihuana.El otro autor del trabajo es el premio Nobel Eric R. Kandel, profesor universitario y codirector del Instituto del Comportamiento Mente y Cerebro Mortimer B. Zuckerman.El estudio de los Kandel, publicado en “New England Journal of Medicine”, repasa un trabajo previo de Denise Kandel sobre la hipótesis de la nicotina como la “puerta de entrada” a otras drogas. Además, los investigadores revisaron los estudios posteriores en los que se analizó de forma experimental la hipótesis de la puerta de entrada sobre ratones.En esos estudios hallaron que cuando a los ratones se los expone a la nicotina, se altera de manera bioquímica sus cerebros y se induce la activación de un gen vinculado con la recompensa. Como resultado, la nicotina prepara la posterior respuesta de los animales a la cocaína, estableciendo una base molecular para que la nicotina funcione como la droga de entrada a la cocaína.Otro análisis de 2004 de la doctora Kandel sobre datos epidemiológicos de una gran muestra longitudinal sugirió que la nicotina también prepara el cerebro humano para responder a la cocaína. Ella descubrió que el nivel de dependencia a la cocaína era mayor entre los usuarios que habían comenzado a consumirla luego de haber fumado cigarrillos.“Nuestros hallazgos aportan una base biológica para la secuencia de uso de droga que se observa en las personas”, explicó el doctor Eric Kandel. “Una droga altera el circuito cerebral de una manera que realza los efectos de una droga posterior”, detalló.Los cigarrillos electrónicos se han promocionado como una herramienta para reducir el uso de cigarrillos convencionales y reducir los efectos dañinos para la salud del tabaco combustible. Pero a la luz de la increíble popularidad que cobraron los cigarrillos electrónicos, en especial entre los adolescentes y los adultos jóvenes, los investigadores enfatizan que es necesario desarrollar programas de prevención más efectivos para todos los productos que contengan nicotina.“Los cigarrillos electrónicos tienen los mismos efectos fisiológicos sobre el cerebro y pueden implicar el mismo riesgo de adicción a otras drogas que los cigarrillos comunes, en especial durante la adolescencia, que es un período crítico de desarrollo cerebral”, dijeron los autores del trabajo. “Aún no sabemos si se comprobará que los cigarrillos electrónicos son una puerta de entrada para el uso de cigarrillos convencionales y drogas ilegales, pero sin dudas es una posibilidad”, añadieron.Según precisaron, la nicotina actúa claramente como una droga de entrada sobre el cerebro, y este efecto es propenso a ocurrir ya sea que la exposición a la nicotina provenga de fumar cigarrillos, por el tabaquismo pasivo, o por el uso de cigarrillos electrónicos.Los investigadores indicaron que, según los estudios, el típico consumidor de cigarrillos electrónicos es un fumador de larga data que no ha podido dejar el tabaquismo. Sin embargo, los autores del trabajo apuntan que el uso de cigarrillos electrónicos está aumentando exponencialmente entre los adolescentes y los adultos jóvenes.“Los efectos que observamos en ratones adultos son probablemente incluso más fuertes en los animales adolescentes”, subrayó Eric Kandel, quien agregó: “Los cigarrillos electrónicos pueden ser la puerta de entrada tanto a los cigarrillos comunes como las drogas ilegales. Por lo tanto, debemos hacer todo lo que podamos para proteger a los jóvenes de los efectos perjudiciales de la nicotina y los riesgos de avanzar hacia otras drogas”.Jeffrey Lieberman, profesor de psiquiatría, opinó que “el surgimiento en nuestra sociedad de nuevos fármacos recreacionales, tales como los cigarrillos electrónicos y la marihuana legalizada, si bien pueden estar justificados en cierto nivel, puede tener consecuencias adversas de las cuales no somos totalmente conscientes. El trabajo de los Kandel sobre las drogas de entrada demuestra esa potenciales graves consecuencias”.