"La mentalidad en los ámbitos clínicos ha sido que pedir a los pacientes que dejen de fumar cigarrillos cuando intentan dejar de consumir otras drogas es ‘demasiado difícil’, o que fumar podría ser útil para mantener la abstinencia con respecto al alcohol y a las drogas, pero no está relacionado con si una persona mantiene la abstinencia o no con respeto a las drogas ilegales a largo plazo", dijo la líder del estudio, Renee Goodwin.