Los expertos recomendaron recurrir a los impuestos “como una herramienta sanitaria”.El estudio asevera que se puede retrasar la edad de inicio, disminuir la intensidad o fomentar el abandono del consumo nocivo de alcohol, mediante el aumento de impuestos, ya que los consumidores son sensibles al aumento de precios. Por ello, la OMS señaló que una política impositiva que implique un costo más elevado en las bebidas redundará en beneficios tanto en términos de salud pública como en cuanto a la salud personal, especialmente en los más jóvenes.