Plantación de eucaliptos en Okondo, Alava. Foto: Maider Iglesias.Estas perturbaciones, en conjunción con otras, están reduciendo la biodiversidad mundial, a la vez que comprometen la salud de poblaciones que a priori no se encuentran en riesgo. De todos los grupos de vertebrados, los anfibios son los más amenazados, debido a la pérdida y alteración de sus hábitats. Ahora, un estudio con participación de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que las plantaciones de eucaliptos alteran el crecimiento, desarrollo y las respuestas frente a depredadores de las larvas de anfibios, efectos que se ven exacerbados por un aumento en temperatura. Los resultados del estudio se publican en la revista Conservation Physiology.