Interesada en antagonizar los agentes patógenos, la doctora Rocío Pérez y Terrón ha realizado análisis de distintas bacterias que no son patógenas y que tengan la propiedad de inhibir el desarrollo de las que sí tienen esta característica. Como parte de esta búsqueda, la doctora se interesó a principios de 2017 por probar ahora sustancias, no bacterias, pero que sí tuvieran el mismo efecto inhibitorio, fue así como inició una nueva línea de investigación.
¿Qué metodología se utilizó?Para obtener los extractos, la doctora Rocío Pérez y Terrón recurrió a mezclas hidroalcohólicas con las que realizó pruebas, y posteriormente retiró el alcohol para dejar solo el extracto disuelto en agua. En cuanto al tipo de plantas, utilizó ejemplares secos, frescos y seccionados; sin embargo, detectó que los mejores resultados se obtenían de los ejemplares frescos.
“Aislamos bacterias a partir del agua de una laguna aledaña a una plataforma de petróleo en el mar. Lo que hemos observado es que hay bacterias que son tolerantes a crecer en hidrocarburos, colorantes y solventes. Lo que queremos es reconocer las bacterias que pueden eliminar compuestos tóxicos en el mar. Hasta ahora hemos realizado pruebas que nos arrojan una inhibición de estos compuestos de hasta 50 por ciento, pero hay otras bacterias que funcionan en menor porcentaje”.