
Otras imágenes son aquéllas que muestran cómo se distribuye el ozono en todo el mundo. Mientras que el ozono en la estratosfera es algo bueno, que nos protege de la radiación ultravioleta del Sol, más abajo en la atmósfera es un contaminante dañino. Este gas a nivel del suelo no se emite directamente en el aire, sino que se crea mediante reacciones químicas entre óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles en presencia de la luz solar.
Algunos de los primeros datos se han utilizado para crear un mapa global de monóxido de carbono. La animación siguiente muestra los altos niveles de este contaminante atmosférico en partes de Asia, África y Sudamérica.
“El instrumento Tropomi del satélite prometió ofrecer imágenes de contaminantes en una resolución más alta que nunca, y ciertamente está cumpliendo su promesa”, agregó Dech.