"Esto es importante porque las personas con trastorno bipolar tienen 15 veces más probabilidades de morir por suicidio y seis veces más probabilidades de morir por una lesión accidental que la población general", explicó Hayes.
Las personas que tomaban uno de los estabilizadores del estado de ánimo alternativos tenían un 40 por ciento más de probabilidades de autolesionarse, en comparación con los pacientes que tomaban litio, hallaron Hayes y sus colaboradores.
Y las personas que tomaban valproato o quetiapina tenían entre un 32 y un 34 por ciento más de probabilidades de ser víctimas de una lesión accidental, lo más probable mientras experimentaban un episodio de manía, apuntaron los investigadores.
"El litio sigue siendo el estándar de excelencia para el tratamiento del trastorno bipolar. Hasta donde sepamos, en realidad no tenemos un medicamento que supere al litio", dijo el Dr. Raphael Braga, médico encargado del Centro de Tratamiento e Investigación del Trastorno Bipolar del Hospital Zucker Hillside en Glen Oaks, Nueva York.