Se estima que cerca de un 60% de los abortos médicos se realizan en base a drogas.Quienes defienden esta iniciativa sostienen que informar a los pacientes de que hay una opción de interrumpir el proceso de aborto es crucial para quienes cambian de opinión.
El debate en torno al aborto está muy polarizado en Estados Unidos."Este tratamiento está basado en experimentos realizados inicialmente en ratas. A unas ratas se les dio sólo Mifepristona y otras fueron tratadas con Mifepristona más progesterona. El primer grupo registró cambios en los ovarios y en la placenta en el útero, mientras el segundo grupo no sufrió estos cambios", dijo a BBC Mundo el doctor Delgado.
En Estados Unidos, varios estados han tomado en los últimos tiempos medidas que, según muchos activistas, limitan el acceso al aborto.
El gobernador de Arizona, Doug Ducey, firmó la legislación a inicios de este mes."Se trata de un procedimiento totalmente seguro y sin riesgos", dijo y aclaró que tampoco se puede alegar que "tomar Mifepristona conlleve riesgos de malformación del feto".Pese a esto, los críticos sostienen que Arkansas y Arizona están en efecto basando sus políticas públicas en una serie de casos anecdóticos compilados por médicos católicos.