Hace unos días se acusó a varias bodegas de California de vender vino con elevadas cantidades de arsénico.
El arsénico llega al vino de las propias uvas con las que se elaboran los caldos.Según los demandantes, de las 1.306 botellas de vino que analizó un laboratorio independiente, en 83 casos los niveles de arsénico eran hasta 5 veces superiores a los límites establecidos por las autoridades estadounidenses para el agua de consumo humano, que son de 10 partes por 1.000 millones (ppb, en inglés).
El arsénico se encuentra de forma natural en el aire, la tierra y el agua.
El arsénico está presente en muchos de los alimentos que consumimos habitualmente, como el arroz.