La novedosa metodología, basada en el uso de un gusano a modo de bioindicador, permitió detectar contaminación en las cuencas del río Tunuyán (Mendoza) y Pergamino (Buenos Aires). Fotos: gentileza de la investigadora
“Preservar el agua es una de las metas principales de las Naciones Unidas” (A. Clavijo)“Evaluamos la metodología en dos regiones productivas del país donde el recurso hídrico es esencial. La primera fue la cuenca del río Tunuyán, en Mendoza, cuyas aguas se usan para producir vinos que luego consumimos los seres humanos. La segunda fue la cuenca del arroyo Pergamino, en la Región Pampeana, donde se cultiva soja y se aplican agroquímicos desde hace muchos años. En ambos casos, por medio del gusano detectamos que las aguas estaban contaminadas con sustancias tóxicas”, señaló Araceli Clavijo, docente de la cátedra de Bioquímica de la FAUBA.
Con el río Tunuyán se riegan diferentes producciones agrícolas. En su cauce, y gracias al gusano, se hallaron sustancias tóxicas para los seres vivos“Gracias al gusano pudimos establecer que calidad y toxicidad no van de la mano: en las aguas que supuestamente eran de buena calidad, C. elegans indicó toxicidad. Concretamente, en un 40% de los casos, la respuesta del gusano no tuvo que ver con los parámetros que se miden en los análisis de rutina. Claramente, se debió a sustancias tóxicas —como nitratos, fosfatos y combos de agroquímicos— que, de otra manera, nunca hubieran sido detectadas. Estos resultados están publicados en la revista Science of the Total Environment”, sostuvo Araceli.
En la provincia de Buenos Aires se detectó que el arroyo Pergamino está contaminado con diversos compuestos tóxicosClavijo también advirtió acerca de la polución de aguas en la Región Pampeana. “En el arroyo Pergamino hicimos una batería de análisis que incluyó al glifosato y a su metabolito mayoritario, el AMPA. Tomamos muestras tanto en el cauce como en las napas profundas. Por la historia de la región, pensábamos que ese herbicida iba a ser el principal contaminante. Sin embargo, no fue el glifosato sino una mezcla de otras sustancias tóxicas lo que afectó el crecimiento del gusanito. Este trabajo fue publicado en la revista Water, Air & Soil Pollution”.
Vista del gusano Caenorhabditis elegans al microscopio. El color verde se debe a la emisión de fluorescencia
Para las Naciones Unidas, la creciente contaminación de las aguas en todo el planeta es un desafío para la salud pública, la seguridad alimentaria y otros servicios de los ecosistemas. Foto: losandes.com.ar“Uno de los grandes lineamientos u objetivos que sostiene las Naciones Unidas es el desarrollo sustentable y la calidad del agua y los alimentos. Por eso pienso que es fundamental determinar el estado de nuestros recursos hídricos para luego establecer pautas de manejo para preservarlos. Y cuantas más herramientas basadas en conocimiento científico y tecnológico tengamos en el país, mejor”.