Luego, Barrick Gold, que tiene a su cargo la explotación de la mina de oro en Veladero, admitió que se vertió el equivalente a 224 mil litros de solución cianurada durante una hora y 45 minutos, los que terminaron en el río Potrerillos, afluente de la cuenca del río Jáchal.
Se sospecha la abertura indebida de una compuerta.Mientras prosigue la pesquisa del juez penal de la ciudad de Jáchal, productores de vinos sanjuaninos expresaron su preocupación por el avance de los emprendimientos que utilizan altos porcentajes de tóxicos en sus procesos y denunciaron que “la actividad agropecuaria fue destruida por la minería”.Luego de la inspección ocular que encabezó en Veladero donde ocurrió la fuga de solución cianurada, el juez Oritja señaló que la “rotura de la válvula es el hecho objetivo que genera el derrame” pero sostuvo que “están previstos los escapes en las norma de seguridad”.“El tema es por qué falló el plan de contingencia para que el cianuro no llegara al río. Ahí está donde ha habido, en principio, una negligencia humana”, precisó el magistrado.Oritja investiga por qué falló el plan de emergencia y apunta a una compuerta que quedó abierta, cuando debió estar cerrada para evitar el paso de la solución cianurada hacia el río. Pidió el listado de todos los empleados que trabajaron en la planta el domingo 13.
Todo el sector minero confesó estar "muy preocupado" por el derrame de cianuro generado por la multinacional canadiense Barrick Gold tras la rotura de una manguera, según pudo saber El Destape. Al resto de las empresas que operan en la Argentina las inquieta la continuidad de la actividad luego del presunto incidente. La desconfianza sobre los efectos mortales para las poblaciones de humanos y animales de las zonas de producción vuelve a instalarse con fuerza. El futuro desarrollo de la actividad vuelve a estar en riego.