Solamente una pequeña proporción del plástico que se consume es reciclado.La evidencia de este grave problema ecológico puede verse de forma empírica en casos como el de la ballena que hallaron a comienzos de este año en Filipinas con 40 kilos de bolsas plásticas en su estómago.
Las tortugas se encuentran entre las principales especies marinas que mueren al confundir desechos plásticos con alimentos.Otro estudio, publicado en 2016 por el Foro Económico Mundial, preveía que para el año 2050 habrá (por peso) más plástico que peces en los océanos del mundo.
Tras la II Guerra Mundial, los productos sintéticos se hicieron ubicuos en los hogares de gran parte del mundo."Para el final de esa etapa, estos materiales diversos pero similares aparecían tan claramente como los propiciadores y descubridores de una nueva cultura de consumo que algunos periodistas dejaron de referirse a esa época como ‘la era de las máquinas’ y en su lugar proclamaron ‘la era del plástico’", refiere el historiador estadounidense Jeffrey L. Meikle en un artículo sobre el impacto de este material en la cultura y la sociedad entre 1920 y 1950 que fue publicado en 1992 en la revista Journal of Design History.
Ya en la década de 1960, los hogares estaban llenos de toda clase de objetos de plástico."El plástico barato provisto por químicos orgánicos a partir de elementos comunes fomentaría la verdadera democratización de la sociedad al poner fin a los conflictos generados por la escasez de materias primas y producir una abundancia material universal", apunta Meikle.
El auge del megaconsumo del plástico también recibiría un gran impulso de parte del sector industrial.