María Gabriela Ortega (izq.) y María Daniela Santi, investigadoras del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Córdoba.En estudios in-vitro de laboratorio, ciertos compuestos naturales extraídos de la planta (flavonoides) lograron inhibir a una enzima responsable de la formación de ácido úrico, cuyo depósito en las articulaciones desencadena los dolorosos ataques de gota: una artritis inflamatoria que afecta al 1-2% de la población y cuya incidencia crece con el aumento de la expectativa de vida.
Gardenia oudiepe – una bella planta de Nueva Caledonia – contiene compuestos que podrían ser la base de un fármaco para la gota. Créditos: Hervé VandrotDel avance también participaron Margoth Paulino Zunini y Brenda Vera, de la Universidad de la República, en Uruguay, Chouaha Bouzidi y Raphael Grougnet, de la Universidad Paris Descartes, en Francia, Vincent Dumontet, del Laboratorio de Plantas Medicinales de Nouméa en el Instituto de Investigación para el Desarrollo, situado en Nueva Caledonia y dependiente del Centro de Investigación Nacional de Francia, y Andrés Abin-Carriquiry, del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, en Uruguay.
Fórmulas químicas de tres compuestos de la planta con capacidad para inhibir la enzima responsable de la formación de ácido úrico cuyo depósito en las articulaciones desencadena los dolorosos ataques de gota.