Almendras variedad Antoñeta– Federico DicentaEl «código de barras» de las almendras dulces actuales, dado a conocer en el último número de la revista «Science», está compuesto por 28.000 genes. Y fue una pequeña mutación en uno de ellos la que permitió su domesticación. Las variedades silvestres y tóxicas contenían un compuesto llamado amigdalina, que libera cianuro tóxico cuando se come y hace que su consumo sea mortal para los humanos. «En la almendra dulce, las enzimas involucradas en la producción del compuesto tóxico amargo no se forman y, por lo tanto, la almendra se vuelve dulce», explica Sánchez Pérez, del Grupo de Mejora Genética de Frutales del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura, perteneciente al CSIC.
Almendros en producción– F. DicentaLa investigación tiene importantes aplicaciones prácticas. Según sus autores, los resultados permitirán la selección de árboles que solo aporten almendras dulces desde su etapa de siembra y proporcionará el marco para la reproducción selectiva de ejemplares con mejor resistencia a la sequía y al cambio climático, así como a enfermedades o la floración tardía.