El material desarrollado por científicos del CONICET y de la Universidad Nacional de Salta puede tener aplicaciones en áreas como la medicina, la industria de alimentos, y la higiene y sanidad ambiental. Así lo señalaron científicos de Salta, quienes lograron el desarrollo “fusionando” dos tipos de biopolímeros de uso en la industria alimentaria que se atraen como si fueran imanes.