De hecho, ha demostrado que casi 3 millones de muertes en todo el mundo durante el año 2016 se atribuyeron al consumo de bebidas alcohólicas, incluido el 12 por ciento de las muertes en hombres de entre 15 y 49 años.
Los autores del estudio han pedido una reconsideración de las pautas globales de consumo de alcohol, diciendo que es probable que menos alcohol sea más saludable. Este estudio internacional, publicado en « The Lancet», advierte de que el consumo seguro de alcohol no debería superar los 100 gramos semanales, una cantidad que podría traducirse en 5 o 6 copas de vino o cañas de cerveza a la semana. Cada chupito, cada cerveza o cada copa de vino que añadamos a esas cifras nos acortaría nuestra esperanza de vida y empezaría a sumar en contra de nuestra salud.