Los resultados muestran la elevada contaminación de los suelos dedicados a la agricultura por pesticidas y mezclas de los mismos:
La intensificación agrícola que se ha vivido en Europa en las últimas décadas ha ido unida a un elevado consumo de plaguicidas. Desde 1960, los rendimientos promedio mundiales de arroz, trigo y maíz se han duplicado pero el coste que ha pagado la sociedad ha sido que el uso de pesticidas se ha multiplicado de 15 a 20 veces.
Los fungicidas boscalid, epoxiconazol y tebuconazol, utilizados contra hongos y moho, son los siguientes más frecuentes y en concentraciones más altas en los suelos agrícolas. Según los estudios de Pesticide Action Network, el epoxiconazol es un contaminante hormonal que disminuye la producción de estrógenos. Entre sus efectos demostrados están los tumores de hígado en ratones y en ovarios en ratas, además de malformaciones en el desarrollo. El tebuconazol es otro disruptor endocrino que disminuye la producción de estrógenos e induce efectos adversos en la tiroides y en el desarrollo reproductivo.