La clave para curar la adicción al alcohol podría estar en la elevación de GAT-3 – ARCHIVOSin embargo, es posible que el déficit en la expresión de una única proteína provoque que muchas personas no sean capaces de evitar este consumo y, en consecuencia, acaben desarrollando dependencia al alcohol. De hecho, un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Linköping (Suecia) muestra que los niveles bajos de la proteína GAT-3 en la amígdala son responsables de que el sistema de recompensa cerebral cambie sus ‘preferencias’ y priorice el alcohol sobre otras alternativas ‘más saludables’. Y lo que es más importante, que es muy posible que ya contemos con fármacos para corregir esta deficiencia y, así, curar el alcoholismo.