Salvando las distancias, el funcionamiento es parecido al de un probiótico, que estimula el sistema inmune y lo protege del posterior perjuicio que podría generarle la ingesta de antibióticos. Así, este estudio ha conseguido reparar, parcialmente en ratones, el daño celular producido por este pesticida, según han destacado dos de las autoras de la investigación, Noelia Morales y Nieves Abril. A pesar de los beneficios que reporta el selenio, su eficacia depende mucho de la dosis, por lo que habría que hacer un estudio previo de cada persona para determinar qué cantidad exacta necesita.