La presencia de estas sustancias en la atmósfera se han reducido de forma constante hasta 2012, cuando los científicos han observado una ralentización en la disminución de estos gases.Estas sustancias químicas son combinaciones de flúor, carbono y cloro que se usaban de refrigeración en frigoríficos viejos, aerosoles y solventes.
Las moléculas de los clorofluorocarbonos ascienden hasta la atmósfera donde se deshacen y se libera el flúor que destroza la capa de ozono.
Los viejos frigoríficos usaban flúor para la refrigeración.
Sin la protección de la capa de ozono, los rayos ultravioletas del Sol llegarían a nosotros provocándonos quemaduras y cáncer de piel.
Los investigadores dicen que los datos de emisiones apuntan al este de Asia pero no pueden concretar el punto exacto y pide a la región que revise sus emisiones.