Emily Albert recibió el polémico tratamiento en una clínica de México.Pero en realidad, la adicta es ella y no su hijo.
Dos días después del tratamiento, Albert no había pensado en drogarse.
Thom Leonard es el dueño de la clínica en Rosarito, un pueblo mexicano cercano a la frontera con Estados Unidos.
La adicción a los opioides en Estados Unidos causó más muertos en 2016 que los que dejó la Guerra de Vietnam, que duró 20 años.
El consumo de opioides fue declarado problema nacional en Estados Unidos este año.
Emily Albert cruzó la frontera para recibir el polémico tratamiento en México.