Imagen: belchonockY, ahora, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado un estudio hecho con animales que confirma que puede provocar daño hepático. El artículo explica qué dicen las nuevas investigaciones sobre el furano y cómo se puede reducir la exposición a este contaminante.El furano se forma de manera natural durante el tratamiento térmico de los alimentos y contribuye a las propiedades sensoriales del producto. Se desarrolla tras cocinar alimentos y bebidas, debido a la degradación de los azúcares, ácidos grasos poliinsaturados y ácido ascórbico (vitamina C) presentes en ellos. La exposición humana se produce sobre todo a través de los alimentos, en especial café, potitos infantiles (excepto los que contienen cereales), pasas envasadas, patatas chips y palomitas. La presencia de furano es mayor en los alimentos envasados. Debe tenerse en cuenta, además, que al tratarse de un compuesto volátil, la mayor parte se evapora al cocinar o abrir el envase. Por tanto, una parte residual puede eliminarse tras abrir el envase, siempre y cuando se cumplan unas determinadas condiciones de almacenaje, sobre todo de temperatura.