Rodeada de sorgo, la escuela 182 del Lote 14 de Avia Terai. No se respetó en absoluto la ley de Biocidas y ahora el gobierno sancionará -anunció- al que alquiló el campo y a la empresa dueña del avión fumigador.Los lotes de sorgo rodean, literalmente, a la escuela 182 y solo una franja de unos 6 a 8 metros separan del tejido perimetral, violando las leyes vigentes, a la hora de hablar de las fumigaciones. La ley establece la obligatoriedad de aplicar el manual de buenas prácticas agrícolas en las zonas periurbanas, que es la más conflictiva en cuanto a la deriva de agroquímicos, y en torno a establecimientos educativos y sanitarios.
La directora de la escuela, Sylvia Losantos, muestra a NORTE cómo tuvo que izar la bandera para que el piloto del avión se diera cuenta de que había chicos que estaban llegando a clases, pero sin éxito. Igual fumigó.