
Bash empezó a consumir alcohol y marihuana a los 13 años "por pura diversión". Según le contó a BBC Mundo, "tras el divorcio de sus padres vivía con su madre y pasaba mucho tiempo sola en casa haciendo lo que le venía en gana".
Joey Kennedy falleció en 2010 a los 28 años de edad a consecuencia de una sobredosis de opiáceos.