La laguna acumula 50.000 metros cúbicos de aceites altamente contaminantes, algo así como 20 piscinas olímpicas o cinco cosos taurinos. No se puede pedir responsabilidades por delito ecológico porque ya han prescrito. La Comunidad de Madrid quiere tener la laguna limpia y dispuesta para el disfrute público en 2020. La previsión es que los trabajos arranquen este mismo año.